jueves, 21 de marzo de 2013

La química del Amor, verdad o mito, El porqué de las Crisis en las relaciones afectivas




LA QUIMICA DEL AMOR

Como habíamos descrito en publicaciones anteriores en el proceso del enamoramiento el organismo sufre una alteración similar a las grandes enfermedades mentales, poniéndolo desde un punto de vista trágico, desde la endocrinología se ponen en marcha muchas sustancias que nos transforman:


La cuestión es que conforme conocemos a una pareja y mantenemos una relación estable, el organismo se va calmando, y retomando su estado “normal”.
El efecto está en que la química del amor, es decir esta atracción “hormonal” (según algunos especialistas) dura aproximadamente cinco años.

Entonces podemos decir que: ¿el enamoramiento se termina cuando el organismo deja de producir estas hormonas? O que ¿nuestra pareja nos es menos atractiva y somos más proclives a la infidelidad después de los cinco años?

En contra de estas suposiciones podemos alegar lo siguientes puntos:


  • ·   Si al terminarse la fase de atracción física y/o química se termina la relación en  realidad no se trataba de amor verdadero.
  • ·     La química es en ocasiones la semilla de una relación, pero lo que hace que esta se desarrolle y de frutos es la vibración afectiva, emocional e intelectual de cada uno de los integrantes en sintonía  como pareja.
  • ·     La vida en pareja necesita espacios de esparcimiento juntos, en caso de tener hijos en familia, y también espacios individuales.

En publicaciones anteriores hemos abordado la importancia de conservar el espacio personal como recurso de mantenimiento para la relación de pareja, una pareja que permanece junta todo el tiempo, puede llegar a cansarse o aburrirse y dejara de valorar los momentos de pareja, pues lo único que hay en su vida es “momentos de pareja”.




CRISIS EN LAS RELACIONES
Existen algunas teorías psicológicas del porque en las crisis de parejas, algunas investigaciones han llegado a concluir que estas se dan cada 5 años de relación, y se encuentran asociadas a las crisis vitales del sujeto, como el darse cuenta de que se va envejeciendo, el pensar en que se deja de ser útil en la sociedad, o el saber que no se han conseguido metas personales a lo largo de la vida.
En mi experiencia personal puedo asegurar que las crisis de pareja se originan muchas veces en uno de los dos individuos de la relación, y en la mayor parte de los casos son conflictos internos no resueltos, a los que se suma como un agravante una mala comunicación en la pareja, la monotonía, o factores económicos entre otros. En estas crisis es muy probable que la infidelidad se convierta en una puerta de escape para la persona afectada. Pero esto no solucionará su problema interno, a lo mejor lo mitigará por un tiempo, pero nuevas crisis se presentarán.
Para finalizar lo que usualmente sugiero es que cuando una pareja acude a consulta, cada uno de los miembros también debe trabajar individualmente, ninguno de nosotros está libre de atravesar un momento crítico en la vida y no poder resolverlo, pero la decisión más sana y menos egoísta es entregarse a las manos de un profesional de la salud mental, antes de que este problema acabe con una relación de pareja buena.





domingo, 27 de enero de 2013

La Pasión.- Sexualidad, Sexo y Sensualidad



Ella y yo hacíamos el amor diariamente.
En otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles hacíamos el amor invariablemente...
Los jueves, los viernes y los sábados, hacíamos el amor igualmente...
Por último los domingos hacíamos el amor religiosamente...
Hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente.
Lo hacíamos espontáneamente.
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres, por favor, por supuesto, por teléfono, de primera intención y en última instancia, por no dejar y por si acaso, como primera medida y como último recurso.
Hicimos el amor por ósmosis y por simbiosis: y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente.
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí, es decir, recíprocamente.
Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo y yo con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla, entonces hacíamos el amor lastimosamente.
Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no iba a poder y no podía, y ella pensaba que no iba a sentir y no sentía, o bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo.
Decíamos entonces, que habíamos hecho el amor aproximadamente.
O bien a Estefanía le daba por recordar las ardillas que el tío Esteban le trajo de Wisconsin que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina, y yo por mi parte recordaba la sala de  la casa de los abuelos con sus sillas vienesas y sus macetas de rosas esperando la eclosión de las cuatro de la tarde...
así era como hacíamos el amor nostálgicamente, viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.
Muchas veces hicimos el amor contra natura, a favor de natura, ignorando a natura.
O de noche con la luz encendida, o de día con los ojos cerrados.
O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia.
O viceversa.
Contentos, felices, dolientes, amargados.
Con remordimiento y sin sentido.
Con sueño y con frío.
Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro, entonces hacíamos el amor inútilmente.
Para envidia de nuestros amigos y enemigos hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente.
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente,
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras hacíamos el amor sintomáticamente
Hacíamos el amor físicamente, de pie y cantando, de rodillas y rezando, acostados y soñando.
Y sobre todo, y por la simple razón de que yo lo quería así y ella también hacíamos el amor voluntariamente...
 Jorge Bucay, libro "El camino del encuentro"


Este hermoso fragmento nos recuerda la importancia del aspecto físico dentro de las relaciones de pareja, el tocar, el ser tocado… muchas personas expresan su amor más que con palabras, con caricias.
El tocarse dice más que las palabras en muchas ocasiones, en una discusión con simplemente tocar la mano del otro se puede ver que existen una luz al final del túnel, que la pelea puede terminar y que se puede seguir adelante.
Nuestro lenguaje no verbal, es decir lo que muestra nuestro cuerpo, consciente o inconscientemente puede herir o hacer que la pareja se sienta amada por lo que también la forma física en la que nos conectamos con el ser amado va construyendo o destruyendo caminos y uniones en nuestra relación.

Sexualidad, sexo y Sensualidad
Debemos hacer una diferencia entre sexualidad, sexo y sensualidad  para abordar el tema de la pasión dentro de la pareja.
 La sexualidad son todos los aspectos de nuestra conducta,  nuestro cuerpo y nuestra mente que nos  determinan como hombres o mujeres, y se expresa en nosotros desde que somos muy pequeños hasta el día en que morimos.
El Sexo además de referirse a la condición biológica de masculino o femenino, se refiere al hecho de la unión física, al coito o relación sexual. Como sabemos tener sexo no necesariamente implica “hacer el amor” es decir, incluir aspectos emocionales en el encuentro físico.
Sensualidad es el conjunto de actitudes de atracción que poseemos todos los seres humanos para ejercer en los demás deseo y-o excitación sexual. La sensualidad es como un magnetismo que de igual manera puede tener componentes emocionales o no. La sensualidad se expresa en todas las personas de manera diferente, y si bien la sociedad ha marcado estereotipos de lo “sexi”, dentro de la pareja puede ser expresada de formas muy diferentes. La sensualidad proviene de fuentes externas e internas, lo físico y lo actitudinal dentro de lo cual el autoestima juega un papel muy importante.
 
La Pasión en la pareja
Recordando la publicación anterior, habíamos comentado que el aspecto físico es uno de los pilares fundamentales de la pareja, una pareja con compromiso e intimidad (refiriéndonos a los conceptos de la teoría triangular del amor de Sternberg), puede ser una relación de hermanos o de madre e hija.

El aspecto físico, si bien es uno de los temas más hablados en la sociedad, en nuestra cultura es considerado aún un tabú, pero debemos ser conscientes que el sexo, la sexualidad y la sensualidad nos constituyen como seres humanos completos y aún más como pareja.

 No por esto podemos pensar que el sexo es el remedio para salvar una relación, sin los otros componentes la relación no llegará lejos, por más que una pareja se entiendan totalmente en el plano sexual, por ello y muy a crédito personal, estoy en total acuerdo que la pareja antes de emprender el conocimiento dentro del ámbito sexual, debe  fortalecer los otros lasos de la comprensión, la escucha, el apoyo, la comunicación y el compromiso.

La pasión dentro de la pareja, especialmente en los primeros años, construye lasos de unión imprescindibles, nos acerca al otro, nos permite romper con la individualidad y constituirnos como una sola esencia sin perdernos en el otro.

Cuando hablamos de pasión dentro de la pareja debemos ampliar el marco conceptual, ya que si bien la relación sexual se constituye como importante en la pareja esta no es la manera exclusiva de demostrar el amor físico al otro.
 Existen otras expresiones dentro del componente de la pasión, el deseo puede ser demostrado con la mirada, las caricias, el romanticismo, los besos, la forma de saludarse e incluso en cosas tan pequeñas como el darse la mano al caminar.

El mantener la pasión dentro de una relación es un trabajo de todos los días, y es un trabajo de equipo, tanto la mujer como el hombre pueden mantener ese magnetismo, cuidando su apariencia física, viéndose atractivo para el otro, y lo más importante sintiéndose atractivo.
He visto casos en los que lastimosamente si la pareja no sale de casa, ella viste pijamas todo el día y ni siquiera se pasa el peine por su cabello, absolutamente esa no es la manera de generar interés ni deseo, con ello no quiero decir que debemos estar en casa un domingo vestidas de fiesta o con terno de gala, pero como mencione anteriormente si uno mismo se siente atractivo, esto genera atracción en el otro.    

Para terminar diré que el componente sexual en ocasiones también puede ser mal utilizado y convertirse en un aspecto nocivo en la relación:
·         Cuando se utiliza como premio o castigo de otras conductas dentro de la pareja.
·         Cuando se utiliza evitar hablar de las dificultades en la pareja.
·         Cuando es ejercido de manera individualista y busca únicamente la satisfacción de uno de los dos miembros.
·         Cuando no hay comunicación acerca de los sentimientos y de la satisfacción que el sexo genera o no genera dentro de la pareja.
·         Cuando se realiza por agradar al otro y por la incapacidad de decir “hoy no”, a lo cual todo ser humano tiene derecho.
·         Cuando es ejercido en contra de la voluntad de uno de los miembros, que es considerado violación, por más que sea dentro de una relación formal.

La sexualidad, la sensualidad y sexo son una parte natural de nuestra existencia, y como tales deben ser ejercidos con consciencia, sin culpa, y con responsabilidad, pero sobre todo con amor.


jueves, 3 de enero de 2013

... Y qué es el amor?




Algo que siempre nos preguntamos por lo menos una vez en la vida es la definición de la Palabra “Amor”. Y es que representa a un sentimiento tan grande, tan sublime, tan etéreo y a la vez aplicable a tantas cosas, que es muy difícil definirlo, lo más problable es que cada uno de nosotros pueda definir según su experiencia que significa esta palabra...
       
               A M O R.


Algunos autores a lo largo de la historia han definido el amor de acuerdo a su época y a su filosofía, entre esta variedad de definiciones poéticas, artísticas, filosóficas están  las  referidas a sensaciones, sentimientos, experiencias, sacrificio, dolor, felicidad, alegría, alcanzables o inalcanzables. Personalmente concuerdo mucho con uno de mis autores favoritos, el Psicoterapeuta Jorge Bucay quien dice:

“Para mí el amor es la sincera decisión de crear para la persona amada un espacio de libertad tan amplio,  pero tan amplio… tan amplio, como para que ella pueda elegir hacer con su vida, con sus sentimientos y con su cuerpo lo que desee, aun cuando su decisión no me agrade, aun cuando su decisión no me incluya.”

No es poético pero sí realista, el autor nos habla de una capacidad de desprendimiento que nos aleja de poseer el título de propiedad del otro, pero también nos aleja del sufrimiento. Muchas veces en mis círculos sociales y en consulta puedo ver personas (especialmente mujeres) que consultan a su pareja si estará bien comprar cosas tan intimas como un bolso, no por el costo del mismo, lo que le consultan a su pareja es si les gusta el color, el tamaño, etc. Mi pregunta suele ser; ¿quien va a usar el bolso?… a lo que sobreviene el pensamiento del porque cuando somos pareja perdemos nuestra capacidad de elección, nuestra autonomía, nuestra independencia, y sugiero la siguiente afirmación, “si alguien se interesa por mí, si me quiere, si me ama, ¿en realidad le interesará el color de bolso que llevo?”

Lo dudo mucho, es la inseguridad personal y el temor al rechazo lo que nos hace construirnos para agradar al otro, para gustarle en todo los sentidos, para sentirse amado, sin embargo existen aspectos en la relación mucho más relevantes.

Robert. Sternberg desde la Psicología ha señalado los tres componentes del amor en su teoría triangular:
·         Intimidad
·         Pasión
·         Compromiso
·          
Siendo la intimidad la capacidad para acercarse a los sentimientos del otro, el verdadero acto de empatía, de ponerme en el lugar del otro, a la vez que me defino como un ser diferente a su lado.

La pasión se refiere al componente sexual, a lo físico, lo carnal, que no por ser una atracción química es menos importante en una relación. De hecho considero uno de los pilares fundamentales dentro de las parejas jóvenes sobre el cual se construye en años posteriores la camaradería, la confianza, y esa complicidad de pareja que no se consigue con ninguno de los otros componentes de la relación.

El compromiso es la determinación personal para que la relación dure, para conservar y mantener el amor.

Un amigo muy cercano me dijo alguna vez a modo de metáfora…

el amor es como una planta, que la debes regar todos los días, debes cuidarla y alimentarla, de lo contrario se secará y morirá.”  

El compromiso entonces difiere de la acción de comprometerse con un aro o ir al registro civil para cambiar de estado civil, soltero a casado, es mucho más que eso, es más puede ser que la formalidad ni siquiera este incluida, pero la determinación de amar y ser amado en este punto se demuestra mediante el deseo de hacer que la relación perdure.

La relación con restos tres componentes funciona como una relación amorosa, si falta uno de los tres o más no es una relación de pareja, sin pasión puede llamarse amistad, sin intimidad puede ser una aventura sin futuro, y sin compromiso un castillo de naipes que no llegará a ningún lado.

Finalmente me gustaría citar a Erick Fromm, uno de los psicólogos humanistas más representativos de la historia, para quien el amor es un arte que requiere de conocimiento y esfuerzo.

“Las personas estamos sedientas de amor, todo en el medio habla de amor y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.”
Fromm nos dice que para la mayor parte de las personas el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar.

Es por eso que la preocupación fundamental es de cómo lograr que se nos ame, cómo ser dignos de amor. Para ello existen algunas estrategias, el éxito, el atractivo, tener buenos agradables y conversaciones interesantes, ser sutil modesto, inofensivo. Estas formas son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para "ganar amigos e influir sobre la gente",  en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.

El meollo del asunto es que es más importante la capacidad que cada uno de nosotros tenemos para dar amor, y por supuesto nadie puede dar lo que no posee, así que el amor debe comenzar en uno mismo, solo así puedo ser capaz de amar a otros, de igual manera sucede con todas las virtudes, si me respeto puedo respetar a los demás, si me cuido puedo velar por el resto… el trabajo comienza en el interior.



"Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve... Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor... Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas"

Paracelso

domingo, 23 de diciembre de 2012

Los Tipos de Violencia en la Pareja




Generalmente cuando pensamos en violencia se nos vienen a la mente ideas como golpes, sangre, mutilaciones o imágenes por el estilo. Sin embargo la violencia abarca desde este tipo de acciones brutales hasta las mas sutiles y disimuladas interacciones que desgastan el autoestima del otro.

En esta publicación realizaremos una clasificación de los tipos de la violencia, pero nos concentraremos en la violencia “invisible” físicamente, pero la más difícil de sanar, la violencia Psicológica.



Violencia física.- Son actos de agresión intencional, repetitivos, en el que se utilice alguna parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física de la otra personas estas acciones están encaminadas hacia el  sometimiento y control de la “victima”

Se puede expresar en las parejas a través de:
  1. Sujeción (control)
  2. Golpes con puño, mano o pie
  3. Golpes con objetos
  4. Ingestión forzada de drogas o bebidas alcohólicas
  5. Mutilaciones y deformaciones
  6. Quemaduras con líquidos o cigarros
  7. Privación de alimentos
Estos casos si bien son más fáciles de identificar, también generan un patrón complejo de dependencia entre las parejas por lo cual muchas personas soportan durante mucho tiempo este tipo de conductas nocivas y peligrosas en nombre del amor. La dinámica de las parejas envueltas en violencia se basan en las promesas de cambio, en el “TE JURO QUE NO VOLVERÁ A REPETIRSE”,”NUNCA MÁS VOLVERÁ A PASAR, TE AMO”. Lastimosamente pocas veces hay cambio sin ayuda de un profesional de la psicología.


Violencia psicológica.-
Esta relacionada con actitudes que incluyen omisiones como la famosa “ley del hielo” y actos repetitivos como prohibiciones, condicionamientos, intimidaciones, amenazas, actitudes devaluatorias, amenazas de abandono que producen en la persona que las recibe inestabilidad, inseguridad e infelicidad dentro de la pareja, pero contradictoriamente también crean un apego patológico hacia la otra persona.
Estas se clasifican en:
  1. Aislamiento: después de una riña cotidiana el hecho de que su pareja deje de hablarle por días o semanas y le ignore.
  2. Controlar a través del miedo: el no querer refutar o discutir planes o decisiones por temor a la reacción del otro.
  3. Humillar: constantes insultos desde lo más sutiles hasta los más groseros calificativos que deterioran su autoestima gradual y progresivamente.
  4. Pobre o nula estimulación emocional: no existen palabras de reconocimiento ni demostraciones verbales positivas hacia Ud. y llega a sentir que solamente podrá recibir críticas de su pareja.
  5. Rechazo, en el ámbito sexual o social su pareja le hace sentir no deseada.
  6. Irrespetar los sentimientos: Su pareja no considera como valiosas o importantes sus expresiones de dolor o alegría, ignorándolas o afirmando que Ud. exagera sin escuchar sus argumentos
  7. Abandono.- su pareja no pasa tiempo de calidad a su lado, no se interesa por sus logros ni por su bienestar.
Todas estas actitudes que en ocasiones pueden presentarse aisladamente o en conjunto deterioran las relaciones de pareja, disminuyen el autoestima de sus integrantes y forman parte de las actitudes tóxicas de las relaciones, que solamente consiguen sacar lo peor de las personas en una relación que a la final terminará en separación, y generalmente la persona que ejerce este tipo de agresiones invisibles no se da cuenta, y piensa que la otra persona exagera o “está loca”.

Uno de los tipos de violencia más cuestionado dentro de las parejas es la Violencia Sexual. Muchas personas se preguntan si en realidad puede existir violación dentro de un matrimonio o noviazgo que obviamente mantienen una vida sexual activa, la respuesta es definitivamente sí, este tipo de violencia consiste en ejercer el papel de dominio de la relación para someter a la pareja sexualmente, es decir forzarla a tener relaciones sexuales, lo cual puede o no incluir la violencia física de la que hablamos anteriormente, el sexo se convierte en una forma de dominar al otro, de callarlo agresivamente sin necesidad de recurrir a los golpes, y muy lejos de ser un acto agradable de ternura y de afecto, es totalmente un acto de dominio, una demostración de quién tiene el control sobre el otro.


La violencia forma parte de nuestra constitución humana, como un mecanismo evolutivo de supervivencia, pero de ninguna manera podemos justificarla y mucho menos vivir en una relación que nos desmerezca como seres humanos. Si eres víctima de cualquiera de estas actitudes por parte de tu pareja, plantea el dialogo en la búsqueda de mejorar tu relación pero sobre todo tu vida, si tienes miedo busca un profesional de la psicología para salir de este círculo de violencia, no es fácil pero nadie merece vivir de esta manera, existen muchas posibilidades para trabajar en pareja o individualmente, recuerda no podemos tolerar que nos hagan daño en nombre el amor.
AMA BIEN Y SÉ FELIZ!


Espero sus sugerencias y comentarios. Una Feliz Navidad!
  

martes, 11 de diciembre de 2012


Como vivir el enamoramiento a plenitud

En semanas anteriores hemos abordado el lado conflictivo de las relaciones interpersonales, y a estas alturas la pregunta es ¿Cómo puedo llevar una relación amorosa que no afecte a mi salud mental?
Existen múltiples respuestas a esta pregunta, sin embargo abordaremos algunos puntos fundamentales.
 Ser uno sin perderse en el otro
Cuando conocemos a alguien que nos atrae, generalmente tratamos de dar la mejor impresión, de mostrar nuestros mejores talentos o de ser lo más simpáticos posible; esto es normal y común, sin embargo acarrea problemas en nuestras vidas si dejamos de ser nosotros mismo por agradar al otro.
He visto personas tan perdidas en este punto que adoptan desde conductas tan pequeñas como el comenzar a amar un grupo musical que en su vida habían escuchado, por sintonizar con su “amor”, hasta personas que tienen múltiple personalidad situacional, es decir que cuando están entre amigos son divertidos y bromistas, pero cuando están con su pareja no dicen una sola palabra y peor una broma, porque a esta no le gustan estas actitudes.
Vale la pena ocultar el verdadero yo?  Hasta cuándo se puede dejar de ser uno mismo por agradar?
Sea Ud. Mismo!
 

Capacidad Empática y Asertividad
Debemos recalcar la importancia de poder pensar en pareja, de poder sintonizarnos con las emociones del otro y tener la capacidad para percibir su dolor y su alegría, sin esto difícilmente una relación será sana y feliz.
Si algo le produce malestar a mi pareja debo tener capacidad para identificarlo, rectificarlo o aclararlo, el dejar cabos de dolor sueltos a la larga deteriora las relaciones.


Sin embargo no debemos olvidar la importancia de comunicar nuestros sentimientos, el tener el valor y el tacto para decir cuando algo no le gusta, o le gusta mucho, el poder decir “no” a ciertas cosas con las que no está de acuerdo sin sentirse culpable por ello, todo esto se relaciona con el respeto, que es uno de los pilares fundamentales de las relaciones.
Recuerde que si algo le molesta, es preferible decirlo a tiempo, el darle largas a las cosas solo las convierten en cargas a la relación.


Mantener los espacios
Hasta por salud mental es necesario realizar actividades que difieran de las que hacemos en pareja. Alguien que tenia la misma profesión que su esposa y trabajaban en el mismo lugar comentaba: prefiero salir a hacer yo las diligencias que mandarles a mis empleados, a veces me canso de estar todo el día a su lado, no es que no le quiera, la adoro, pero juntos en la casa y el trabajo… ya no hay ni que contarnos.
Si este es su caso busque un espacio para sí mismo, una salida con los amigos o amigas del colegio, un espacio en el gimnasio, pueden constituirse en un espacio para Ud. y resultar interesante para su pareja.

Parte de esto además está en el no alejarse de los círculos, el dejar la familia o los amigos por una relación solamente le traerá soledad a la larga, hay cosas que necesitan ser habladas con alguien de su mismo sexo, todos necesitamos amigos, esto no quiere decir que no pueda hablar con su pareja, pero la camaradería de una amistad difiere a la de una relación romántica.


Acepte los parámetros de su relación
Parte del poder vivir el amor sanamente está en el saber disfrutar de una relación buena y que le hace feliz, pero también el saber aceptar cuando a pesar de todo el amor que le profesa a alguien las cosas ya no funcionan.
Una pareja real, con amor de verdad, enaltece su vida, si Ud. pone en una balanza los momentos buenos y los malos, verá que pesan más las cosas felices que las tristes. Que si ha sufrido cosas duras a su lado ya todo está superado y perdonado.
El aferrarse a alguien que le hace infeliz solo le traerá momentos amargos, e incertidumbre en su vida, una relación sana le da seguridad, autoestima y Ud. crece como persona en ella. Es duro dejar ir algo que se “ama” pero en estos casos uno debe cuestionarse si en realidad esta relación es lo que Ud. espera para su vida, y si no lo es, dejarlo ir.


La próxima publicación estaremos tocando el tema del maltrato en sus diferentes niveles, gracias por sus comentarios y sugerencias.